Mientras veía uno de los primeros partidos de esta Copa Mundial 2026, hubo algo que llamó profundamente mi atención. Más allá de los equipos, los jugadores o el ambiente del estadio, pensé en una realidad sencilla pero poderosa: millones de ojos alrededor del mundo están puestos en un mismo punto. No importa quién tenga el balón, no importa qué jugador sea protagonista en ese momento, todos miran hacia donde está la pelota.