top of page

Devocional Matrimonial: Pequeñas decisiones, grandes grietas

  • Foto del escritor: Fernando Arias
    Fernando Arias
  • hace 18 horas
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 13 horas


Este devocional acompaña la primera plenaria de uno de nuestros Seminarios en Matrimonios Inoxidables. No fue diseñado para matrimonios en crisis, sino para matrimonios conscientes que desean cuidar, fortalecer y proteger el pacto que un día establecieron delante de Dios. Los matrimonios no se deterioran de manera repentina. Generalmente se desgastan cuando pequeñas decisiones, actitudes y omisiones se repiten sin reflexión ni corrección. Este material invita a detenernos, examinar el corazón y permitir que Dios alumbre aquellas áreas que, aunque parecen inofensivas, pueden abrir grietas profundas con el paso del tiempo.

Cantares 2:15: "Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne." La viña no se pierde por una tormenta repentina, sino por pequeñas amenazas ignoradas. El amor también requiere vigilancia constante.


El matrimonio es una obra viva, no un logro alcanzado. Cada día se construye o se debilita por decisiones aparentemente pequeñas: cómo hablamos, cómo escuchamos, cómo priorizamos y cómo cuidamos el vínculo. Muchas parejas no enfrentan grandes conflictos, pero viven una desconexión silenciosa. Están juntas, pero no profundamente unidas. Se aman, pero ya no se examinan. Permanecen, pero dejaron de proteger activamente el corazón del pacto.

La Escritura nos llama a guardar el corazón porque de él mana la vida. Cuando dejamos de vigilar nuestras decisiones, permitimos que la costumbre sustituya la intención, que la distracción sustituya la presencia y que el silencio sustituya la comunión.

Dios no nos llama únicamente a evitar el pecado visible, sino a vivir con sabiduría relacional, discerniendo aquello que, sin parecer grave hoy, puede erosionar el mañana.

Riesgos silenciosos que debemos examinar


Riesgo 1. La separación emocional normalizada

Génesis 2:24: "…y serán una sola carne."

La unidad matrimonial no es solo física. Cuando dejamos de compartir pensamientos, emociones y cargas, la relación se vuelve funcional, pero pierde profundidad. La distancia emocional sostenida no suele producir alarma, pero sí desgaste.

Pregúntense con honestidad:
  • ¿Nos sentimos escuchados el uno por el otro?
  • ¿Seguimos conociendo lo que ocurre en el mundo interior de nuestro cónyuge?

Riesgo 2. Distracciones que fragmentan la intimidad

Efesios 5:15-16: "Mirad, pues, con diligencia cómo andéis… aprovechando bien el tiempo."

La intimidad requiere presencia plena. Las distracciones constantes roban atención, y sin atención no hay conexión profunda. No se trata de eliminar responsabilidades, sino de ordenar prioridades.

Reflexionen:
  • ¿Qué ocupa más nuestra atención diaria que nuestro matrimonio?
  • ¿Cuándo fue la última vez que estuvimos juntos sin interrupciones?

Riesgo 3. La ausencia de comunión espiritual como pareja

Eclesiastés 4:12: "…cordón de tres dobleces no se rompe pronto."

Orar individualmente es valioso, pero orar juntos fortalece el pacto. Cuando la espiritualidad deja de ser compartida, el matrimonio pierde una fuente de alineación, gracia y renovación.

Pregúntense:
  • ¿Buscamos a Dios juntos o solo en lo individual?
  • ¿Invitamos a Cristo a nuestras conversaciones y decisiones?


Oración para leer juntos

Señor, hoy detenemos el ritmo de la vida para examinar nuestro matrimonio en tu presencia. Muéstranos aquellas decisiones pequeñas que no hemos cuidado. Danos un corazón sensible, humilde y dispuesto a corregir a tiempo. Queremos proteger nuestra viña, cerrar puertas que no honran nuestro pacto y caminar con sabiduría. Colocamos nuestro matrimonio en Tu mano. Amén.

Ejercicio práctico en pareja: tiempo de conversación consciente


Busquen un momento sin distracciones y conversen sobre las siguientes preguntas:
  1. ¿Qué actitudes pequeñas sentimos que han afectado nuestra conexión emocional?
  2. ¿Qué distracciones necesitamos ordenar para cuidar mejor nuestro tiempo juntos?
  3. ¿Qué paso concreto podemos dar esta semana para fortalecer nuestra comunión espiritual?

No busquen resolver todo hoy. Busquen comenzar un camino de mayor conciencia y cuidado.

____



RECUERDEN: Un matrimonio inoxidable no es aquel que nunca enfrenta riesgos, sino aquel que los reconoce a tiempo y decide caminar con sabiduría, intención y dependencia de Dios.

Hoy es un buen día para cerrar grietas y fortalecer el pacto.

Con aprecio,

Fernando y Ma. Eugenia Arias


DESCARGA UNA INFOGRAFÍA GRATUITA:


bottom of page